La comunicación corporativa ya cuenta con su propio observatorio en Aragón.
Dircom Aragón ha presentado el primer Observatorio de la Comunicación Corporativa en la comunidad, una iniciativa que permite conocer cómo se organizan los equipos, qué peso tienen dentro de las empresas y cuáles son los retos que marcarán la evolución de la profesión en los próximos años.
La puesta en marcha del observatorio tiene una lectura que va más allá de los datos. Supone dotar de medición y seguimiento a una función que ha ganado protagonismo dentro de las organizaciones y que rara vez había contado con una fotografía específica del territorio.
Y resulta especialmente significativo en una comunidad que ha construido buena parte de su fortaleza económica sobre la industria, la logística, la agroalimentación o la tecnología. Sectores donde durante años el foco ha estado más en producir, innovar o crecer que en explicar lo que ocurría dentro de las organizaciones.
La primera edición del observatorio confirma que la comunicación ocupa hoy una posición cada vez más cercana a los centros de decisión. El 76,9% de los responsables de comunicación reporta directamente al CEO y forma parte del comité de dirección, una cifra superior a la media nacional, situada en el 54,4%.
El estudio también refleja una realidad que ayuda a entender cómo se estructura la función en muchas organizaciones. Aunque la comunicación gana presencia en la toma de decisiones, los equipos siguen siendo reducidos. El 32,9% de las organizaciones cuenta con una única persona dedicada a esta área y un 40,2% trabaja con equipos de entre dos y tres profesionales.
En paralelo, el 79% de las organizaciones ya dispone de una estructura interna de comunicación, una señal de la consolidación progresiva de esta función dentro de las empresas e instituciones aragonesas.
Los recursos también evolucionan, aunque a distintas velocidades. El 48% de las organizaciones ha incrementado su presupuesto de comunicación durante el último año, pero seis de cada diez siguen gestionando partidas inferiores a los 50.000 euros. Al mismo tiempo, un 18% ya supera los 100.000 euros anuales.
El estudio permite además entender cómo están evolucionando los perfiles profesionales. Mientras las competencias más demandadas para posiciones junior siguen vinculadas a redes sociales, contenidos o reporting, los perfiles directivos empiezan a requerir conocimientos relacionados con inteligencia artificial, análisis de datos y medición de impacto.
Precisamente la tecnología protagonizó una de las reflexiones más repetidas durante la jornada de presentación del Observatorio. La irrupción de la inteligencia artificial está modificando la forma en que las personas buscan, descubren y consumen información, obligando a empresas y equipos de comunicación a replantear canales, formatos y procesos de trabajo.
Más allá de los porcentajes, el observatorio deja una conclusión de fondo: la comunicación continúa ganando influencia dentro de las organizaciones aragonesas y se consolida como una función cada vez más ligada a la estrategia, la reputación y el crecimiento empresarial. A partir de ahora, además, contará con una herramienta propia para medir esa evolución.



