La Fundación San Ezequiel Moreno celebra un cuarto de siglo con una nueva identidad y un aniversario que reconoce a quienes han construido su historia. La pregunta interesante no es cuánto ha hecho, sino cómo contar todo lo que ha sido posible junto a otros.
Una organización cumple 25 años y tiene motivos de sobra para hablar de sí misma. Puede desplegar cifras, ordenar fotografías y recorrer sus grandes hitos. Es comprensible. Pero celebrar lo recorrido no siempre ayuda a entender qué ha cambiado gracias a ese recorrido.
Para la Fundación San Ezequiel Moreno había otro reto. Desde 2001 trabaja conectando a personas que buscan oportunidades laborales con empresas que necesitan profesionales. Su labor incluye formación, inserción, gestión de la diversidad y acompañamiento. Es difícil contar todo eso con una sola imagen. Y todavía más difícil hacerlo sin convertir a las personas en una cifra.
Las cifras, desde luego, importan. Según la nota de prensa del aniversario, más de 20.000 personas se han beneficiado de los servicios de la Fundación y sus empresas sociales. Pero 20.000 personas no son el público de una historia sobre la Fundación. Son parte de esa historia.
Ahí es donde el aniversario empieza a decir algo sobre la marca.
En marzo, la entidad presentó una nueva identidad bajo el lema «La diversidad cambia vidas». Seis meses después, celebró sus 25 años reconociendo a PIKOLIN, la Comarca Bajo Aragón-Caspe / Baix Aragó-Casp, la Fundación Rey Ardid y Ángel Adiego, presidente de su Patronato. Una empresa, una institución, otra entidad social y una persona.
La elección de los reconocimientos cuenta la trayectoria desde sus vínculos. Sugiere que una oportunidad laboral no nace de una declaración de intenciones: necesita empresas que confíen, profesionales que acompañen, instituciones que colaboren y personas dispuestas a empezar una nueva etapa.
También pone a prueba el lema de la marca. «La diversidad cambia vidas» es una frase fácil de compartir. Lo exigente es mostrar qué relaciones hacen posible ese cambio. En una fundación que conecta mundos distintos, la comunicación tiene que ayudar a ver esas conexiones.
Por eso el restyling, los audiovisuales y el evento del aniversario tienen más interés cuando se miran juntos. Una identidad puede hacer reconocible a la Fundación; las historias pueden darle rostro a su trabajo; un encuentro puede reunir a quienes lo hacen posible. Ninguna pieza necesita contar los 25 años completos. Entre todas pueden mostrar cómo funciona esa red.
Quizá la pregunta útil para cualquier marca que celebra un aniversario sea esta: cuando cuenta todo lo que ha conseguido, ¿hay sitio en el relato para quienes lo hicieron posible?
Essentia Creativa ha trabajado en la renovación de marca, los audiovisuales y el evento del 25 aniversario de la Fundación San Ezequiel Moreno.
Lo que esta MIRADA ayuda a entender
– ¿Qué hace la Fundación San Ezequiel Moreno y cómo conecta a personas, empresas y territorios?
– ¿Qué significa «La diversidad cambia vidas» en el relato de su marca?
– ¿Cómo puede una organización contar su impacto sin reducir a las personas a cifras?
– ¿Qué pueden aportar la identidad visual, los audiovisuales y un evento a la comunicación de un aniversario?
– Cuando una marca cumple años, ¿a quién le hace sitio en su historia?