Las marcas llevan años buscando nuevas formas de conectar con las personas. Un logotipo, un eslogan o una campaña ayudan a construir recuerdo. También puede hacerlo un aroma.
Utebo ha decidido explorar esa vía llevando el marketing olfativo a la construcción de su marca. Inspirarse en la huerta para crear el primer perfume oficial del municipio aragonés es una forma diferente de convertir un rasgo del territorio en una experiencia sensorial.
La iniciativa traslada al ámbito institucional una lógica que muchas marcas conocen bien: cuantos más sentidos participan en la experiencia, más posibilidades existen de permanecer en la memoria. El olfato tiene una capacidad singular para despertar emociones y activar recuerdos, y utilizarlo como parte de la identidad de un municipio amplía las formas de construir marca.
La huerta siempre ha contado de dónde viene Utebo. Ahora también puede influir en cómo será recordado.