Youtube, TikTok y Netfilx por la gran batalla de tus minutos

YouTube supera los 40.000 millones de dólares en ingresos publicitarios. Netflix acelera el crecimiento de su negocio con publicidad. TikTok sigue ampliando la duración de sus vídeos.

La gran batalla del negocio audiovisual ya no consiste únicamente en conseguir usuarios. Consiste en conseguir más tiempo de atención y convertirlo en negocio.

Hoy el recurso más valioso no son las pantallas. Son los minutos que pasamos delante de ellas.

La televisión ya no es un lugar

Durante décadas era sencillo distinguir entre televisión, plataformas de streaming y redes sociales. Cada una ocupaba un espacio concreto dentro del consumo audiovisual.

Hoy esa clasificación empieza a quedarse pequeña.

YouTube es, para millones de personas, la televisión que ven cada día. Según Nielsen, lleva meses liderando el consumo de vídeo en televisores conectados en Estados Unidos.

Netflix, que nació para competir con la televisión tradicional, ya no solo busca suscriptores. También quiere consolidarse como uno de los grandes soportes publicitarios del mercado.

TikTok, asociado durante años al consumo rápido, experimenta con vídeos cada vez más largos para aumentar el tiempo que los usuarios permanecen en la plataforma.

Las fronteras entre categorías empiezan a desaparecer. La televisión deja de definirse por el dispositivo y empieza a definirse por la forma en la que consumimos contenido.

Los minutos, el recurso más valioso

Durante años la conversación giró alrededor de las suscripciones. Quién ganaba más clientes. Quién crecía más deprisa. Quién conseguía reducir las cancelaciones.

Hoy la pregunta es otra: ¿Cuánto tiempo consigue una plataforma que permanezcamos dentro de ella?

Ese dato explica buena parte de los movimientos que estamos viendo.

YouTube reúne vídeos cortos, formatos largos, pódcast, música, retransmisiones en directo, educación y entretenimiento dentro del mismo ecosistema. Ya no aspira a ocupar un momento concreto del día. Quiere estar presente en todos.

Netflix amplía su propuesta para aumentar la frecuencia con la que volvemos a abrir la plataforma y reforzar un negocio publicitario que gana peso cada trimestre.

TikTok recorre el camino contrario. Después de dominar el consumo rápido, quiere demostrar que también puede retener a su audiencia durante más tiempo.

Llegan desde posiciones diferentes, pero todas persiguen el mismo objetivo: conseguir más minutos.

El negocio publicitario entra en una nueva etapa

Con más de 40.400 millones de dólares de ingresos publicitarios, Youtube se ha convertido en uno de los mayores negocios publicitarios del mundo.

Lo interesante es que su crecimiento empieza a moderarse. Mientras tanto, Netflix y TikTok avanzan a un ritmo mucho mayor, aunque todavía desde posiciones muy inferiores.

No estamos asistiendo a un cambio de líder.

Estamos viendo cómo aparecen nuevos competidores dispuestos a disputar el crecimiento futuro del mercado.

La publicidad siempre ha comprado atención. Lo que cambia es la forma de medirla.

Hoy sabemos cuánto tiempo permanece una persona, con qué frecuencia vuelve y en qué momentos del día decide quedarse. Cada minuto adicional aumenta el valor de una plataforma para atraer anunciantes.

La competencia ya no se produce únicamente entre cadenas de televisión.

Ahora cualquier plataforma capaz de concentrar tiempo de atención puede aspirar a esos presupuestos.

Los creadores son el nuevo prime time

En esta transformación también cambia quién genera las grandes audiencias.

Muchos creadores reúnen comunidades comparables a las de programas tradicionales.

Además, producen con mayor rapidez, publican con más frecuencia y mantienen una relación mucho más estrecha con quienes les siguen.

Las plataformas lo saben.

Por eso cada vez invierten más en atraer y retener a esos creadores.

La audiencia ya no siempre sigue a un canal.

Muchas veces sigue a una persona.

Y eso cambia profundamente la manera en que se distribuye la atención.

Lo que cambia para las marcas

La competencia por el tiempo también cambia la forma de pensar la comunicación.

Si el recurso más valioso son los minutos de atención, ya no basta con decidir dónde aparecer. También importa qué ofrece una marca una vez consigue esa atención.

Por eso cada vez vemos más empresas desarrollando formatos propios, colaborando con creadores o construyendo contenidos que las personas eligen consumir de forma voluntaria.

La publicidad sigue siendo la herramienta más eficaz para generar alcance, notoriedad y activar campañas.

Pero cuando el objetivo es construir una relación más duradera, el contenido adquiere un papel cada vez más estratégico.

Al fin y al cabo, las plataformas no solo compiten por captar usuarios. Compiten por estar presentes en más momentos de la vida de las personas.

Las marcas empiezan a hacer la misma reflexión. Saben que no se gana relevancia únicamente cuando consigue una venta. También lo hace cuando encuentra nuevas formas de acompañar, inspirar, entretener o resultar útil.

Lo que esta MIRADA ayuda a entender:


– ¿Por qué YouTube, Netflix y TikTok quieren que pasemos más tiempo en sus plataformas?

– ¿Cómo está cambiando el negocio publicitario de las plataformas audiovisuales?

– ¿Por qué las plataformas audiovisuales compiten cada vez más por el tiempo de atención y no solo por los usuarios?

– ¿Qué ocurre cuando el verdadero producto de una plataforma deja de ser el contenido y pasa a ser nuestro tiempo?

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